Qué cantidad de agua se recomienda beber al día
Beber agua es esencial para tener una buena salud. La cantidad varía según cada persona, pero se pueden establecer una serie de pautas para estimar la ingesta necesaria para que nuestro organismo funcione a la perfección. Te contamos cuánta agua hay que beber al día según diferentes factores.
Cuánta agua hay que beber al día
Se trata de una pregunta sencilla, pero su respuesta no lo es tanto. A lo largo de los años, han surgido todo tipo de recomendaciones. Conocemos los beneficios de beber agua cada día, pero no hay una sola cantidad apropiada ya que esto dependerá de cada persona, su sexo, su edad y de su estilo de vida.
Seguro que has escuchado alguna vez la famosa frase de «hay que beber dos litros de agua al día». Pero, realmente, ¿Cuánta agua hay que beber al día? Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo recomendable es beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día, pero hay otros factores que hay tener en cuenta.
Para establecer cuánta agua hay que beber al día, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) recomienda:
- En edades entre los 9 y los 13 años: 1.9 litros para las niñas y 2.1 litros para los niños.
- Para la población adolescente y adulta y para las personas mayores: 2 litros para las mujeres y 2.5 para los hombres.
Además, la EFSA indica que el 70% y el 80% de la hidratación diaria debe provenir de diferentes tipos de bebidas, preferiblemente de manera directa a través de la ingesta de agua, mientras que entre el 20% y el 30% restante puede hacerlo de los alimentos sólidos.
Nadie puede decirnos con exactitud cuánta agua hay que
beber al día
Beber agua no lo es todo
El cuerpo humano es agua en un 60% y es el entorno en el que se producen todas las reacciones químicas que hacen la vida: respirar, transportar nutrientes, eliminar productos de deshecho, regular la temperatura corporal, formar y mantener los diferentes tejidos… Por tanto, es absolutamente necesaria ingerirla para mantener las funciones fisiológicas y capacidades mentales.
Pero servirse un vaso o beber de una fuente no son las únicas maneras de aportar agua al organismo. “También llega a través de los alimentos”, resume Manuel Moñino, dietista-nutricionista miembro del centro de análisis de la evidencia científica de la Academia Española de Nutrición y Dietética.
Esa sencilla respuesta es mucho más de lo que parece. Es la confirmación de que el agua corriente, compuesta por dos átomos de hidrogeno y uno de oxígeno, es la fórmula que nuestro cuerpo necesita, venga de donde venga. Y es a partir de aquí cuando las dudas empiezan a surgir.
Cuánto agua necesitamos
No hay una cifra concreta. Las necesidades de agua dependen de muchos factores, especialmente de la climatología, la humedad del ambiente y la actividad física las necesidades son altas. Cuando hay mucha humedad y temperatura alta, las necesidades de agua aumentan, lo mismo que al hacer ejercicio, la vidasedentaria no es necesario cumplir con 2LT. No se están deshidratando.
Los famosos 8 vasos “son una recomendación que no tiene base científica
Las necesidades pueden variar muchísimo de un día para otro dentro de una persona y, sobre todo, entre personas”, zanja el experto.
Cuánto y cuándo hay que beber – La respuesta definitiva.
Nuevamente, la resolución a esta cuestión es lo más sencillo y evidente: “Hay reaccionar a la sensación de sed. Beber agua en las comidas y entre horas cuando la sed aparezca y tener una alimentación rica en hortalizas y frutas”.
A partir de aquí, cada persona tiene sus necesidades. Cuando en una persona sana hay una pérdida de agua del 1% se activa el mecanismo de la sed y no llega a haber síntomas de deshidratación. Pero “cuando la pérdida de agua es del 2%, si no se calma la alta sensación de sed, puede aparecer dolor de cabeza, cansancio, disminución del rendimiento intelectual, falta de concentración, incluso aparecer problemas circulatorios”. Cuando el organismo recupera su equilibrio con la cantidad que necesita, los síntomas pasan.
Qué es mejor, pasarse o no llegar
A pesar de que existe una gran concienciación de la importancia de mantener una correcta hidratación y las respuestas son millones, quizá sorprenda saber que la mayoría de las personas no toman la cantidad recomendada. “Algunos estudios establecen en menos de 1,9 litros el consumo de agua en la población. Cómo se explica que no estén deshidratadas
“Las recomendaciones se establecen para personas con una actividad física moderada, pero el 40% de la población es sedentaria y necesitan menos agua, además de que insisto en que el agua puede proceder también de los alimentos”, aclara el experto.