El kéfir de leche y sus beneficios para la salud

El kéfir o kefir, cuyas raíces turcas significan “sentirse bien”, es una bebida láctea fermentada, similar al yogur. Se consume desde hace cientos de años en Europa.

Estas personas, que se caracterizaban por ser muy sanos y longevos, llamaron la atención del microbiólogo Elie Metchnikoff, quien, después de varios estudios científicos, atribuyó el estado de salud de los pobladores al consumo del kéfir.

El kéfir contiene una gran cantidad de “microorganismos benéficos” que posteriormente fueron conocidos como probióticos. Los probióticos, cuyo significado es “a favor de la vida”, son microorganismos que forman parte de la micro biota (flora) intestinal. Cuando los probióticos se encuentran en cantidades adecuadas, “mantienen a raya” a microorganismos patógenos que producen infecciones, además de promueve la absorción de calcio, hierro y magnesio y estimular a nuestro sistema inmune para que nos proteja más efectivamente, entre otros beneficios.

En los granos de kéfir encontramos un consorcio de bacterias y levaduras cuyas especies pueden variar un poco, dependiendo del lugar donde se produce. Esto quiere decir que encontramos diferencias entre los microorganismos que componen a los granos de kéfir, aunque las especies difieren, los géneros son los mismos.

Esta diversidad microbiana está asociada con los efectos benéficos que producen los probióticos cuando los consumimos, ya que una sola especie no es capaz de producir todos los beneficios asociados a la salud. Cuando añadimos los granos de kéfir a leche de vaca, cabra, etc., los probióticos fermentan la lactosa a ácido láctico, dando el sabor típico de las leches fermentadas. También producen una serie de compuestos llamados metabolitos (alrededor de treinta compuestos diferentes), que pueden contribuir a mejorar nuestra salud.

A través del tiempo se han acumulado estudios científicos dirigidos a conocer los efectos del consumo del kéfir en la salud. Muchos de ellos se han hecho en modelos murinos (ratas y ratones), cuyos organismos guardan cierta similitud con los humanos; aunque también existen estudios con personas. 

El kéfir proporciona una variedad de importantes ventajas nutricionales, ya que durante la fermentación de la leche, la lactosa y las proteínas se biotransforman en moléculas que favorecen una digestión más fácil y una mayor biodisponibilidad de los nutrientes. El kéfir también mejora el sistema digestivo al modificar la microbiota intestinal e incorporar probióticos, prebióticos (kefirán) y enzimas extracelulares.

Por otro lado, los beneficios reportados en la literatura científica incluyen efectos antihipertensivos, antialérgicos, anticancerígenos, reductores del colesterol y otros, los cuales se enlistan.

Es importante destacar que, para que los beneficios se presenten, el consumo de kéfir debe ser continuo y en cantidad suficiente, de tal forma que garantice la llegada de los probióticos al intestino y su permanencia en el mismo.

 

Datos nutricionales de kéfir

¿Es el kéfir realmente bueno para ti? Además de estar asociado con una serie de poderosos beneficios para la salud, el kéfir también contiene altos niveles de vitamina B12, calcio, magnesio, vitamina K2, biotina, folato , enzimas y probióticos. Debido a que el kéfir no tiene un contenido nutricional estandarizado, los valores pueden variar según las vacas, las culturas y la región donde se produce.

Sin embargo, incluso con el rango de valores, el kéfir tiene una nutrición superior. Por ejemplo, una taza de kéfir de leche entera comprada en la tienda contiene los siguientes nutrientes:

– 160 calorías

– 12 gramos de carbohidratos

– 10 gramos de proteína

– 8 gramos de grasa

– 390 miligramos de calcio (30 por ciento DV)

– 5 microgramos de vitamina D (25 por ciento DV)

– 90 microgramos de vitamina A (10 por ciento DV)

– 376 miligramos de potasio (8 por ciento DV)

Además, el kéfir contiene muchos probióticos, que es de donde provienen muchos de los beneficios del kéfir. El kéfir es uno de los mejores alimentos probióticos que puede comer con varias cepas probióticas importantes, y el kéfir casero supera con creces cualquier variedad comprada en la tienda.

Cómo incorporar el kéfir en tu alimentación

Incorporar el kéfir en tu dieta es sencillo y versátil. Aquí te ofrecemos algunas ideas para hacerlo:

– Bebida directa: Puedes beber un vaso de kéfir de leche o de agua como parte de tu desayuno o como un refrigerio saludable.

– Batidos: Agrega kéfir a tus batidos para aumentar su contenido probiótico y darle una textura cremosa.

– Ensaladas: Utiliza kéfir como base para aderezos cremosos para ensaladas, mezclándolo con hierbas frescas y especias.

– Postres: El kéfir puede ser utilizado como sustituto del yogur en recetas de postres, como tartas de queso o parfaits.

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